De igual manera, el suelo sobre el que crece la vid influye en las características de la uva que producirá. En La Rioja encontraremos preferentemente tres tipos de suelos que denominamos:

- Arcillo-calcáreo
- Arcillo-ferroso
- Aluvial

Los primeros, de un color ocre amarillento se encuentran principalmente escalonados desde la sierra de Cantabria hasta el Ebro, que administrativamente pertenecen a Álava. En los valles del Najerilla, del Iregua, del Oja, del Leza y del Cidacos, aparecen los suelos aluviales y, en las laderas que forman estos valles se encuentran los suelos arcillo-ferrosos de color rojizo.